Qué es el interés compuesto
El interés compuesto consiste en sumar los intereses al capital cada vez que se liquidan, de forma que en el periodo siguiente también generan intereses. Es lo que se conoce como «intereses sobre intereses». Al principio la diferencia con el interés simple es pequeña, pero con los años el efecto se acelera: en plazos largos, buena parte del capital final procede de intereses que ya habían producido otros intereses.
Por eso el tiempo es la variable que más pesa. Con el mismo tipo de interés, empezar a ahorrar diez años antes suele importar más que aportar algo más cada mes.
Cómo se calcula el interés compuesto
Para un capital que no recibe aportaciones, la fórmula es:
C0 es el capital inicial, i el interés nominal anual en tanto por uno (5 % = 0,05), n las veces que se capitalizan los intereses al año y t el número de años. Cuando hay aportaciones mensuales, a ese resultado se le suma lo que acumula cada aportación desde el mes en que entra hasta el final del plazo.
10.000 € al 5 % anual, con capitalización anual, durante 10 años: 10.000 × 1,0510 = 16.288,95 €. Los intereses ganados son 6.288,95 €.
Cómo usar la calculadora
- Escribe el capital inicial, es decir, el dinero del que partes. Puede ser 0 si solo vas a hacer aportaciones.
- Indica la aportación mensual: la cantidad que añades al final de cada mes.
- Introduce el interés anual que esperas obtener y el plazo en años.
- Elige la capitalización: diaria, mensual, trimestral, semestral o anual. Si no sabes cuál aplica tu producto, la mensual es la más habitual en cuentas y planes de ahorro.
El resultado se actualiza al cambiar cualquier campo. Debajo verás el capital final, cuánto has aportado tú y cuánto procede de intereses, junto con un gráfico y la tabla año a año. Con «Compartir enlace» puedes guardar o enviar el cálculo con tus cifras.
Interés compuesto con aportaciones mensuales
La calculadora suma tu aportación al final de cada mes y aplica cada mes el tipo mensual equivalente a la capitalización que hayas elegido: (1 + i/n)n/12 − 1. Así, sin aportaciones, el resultado coincide exactamente con la fórmula de arriba, y con aportaciones cada euro empieza a generar intereses desde el mes siguiente a su ingreso.
10.000 € iniciales más 200 € al mes, al 5 % anual con capitalización mensual, durante 20 años: el capital final es 109.333,14 €. Has aportado 58.000 € (10.000 € + 200 € × 240 meses) y los 51.333,14 € restantes son intereses.
Capitalización diaria, mensual o anual
Cuantas más veces al año se capitalizan los intereses, antes empiezan a producir a su vez intereses y mayor es el capital final, aunque la diferencia es pequeña frente al efecto del plazo o del tipo. Esta tabla compara 10.000 € al 5 % nominal anual durante 10 años, sin aportaciones:
| Capitalización | Veces al año (n) | Capital final |
|---|---|---|
| Anual | 1 | 16.288,95 € |
| Semestral | 2 | 16.386,16 € |
| Trimestral | 4 | 16.436,19 € |
| Mensual | 12 | 16.470,09 € |
| Diaria | 365 | 16.486,65 € |
TIN, TAE y tasa de interés compuesto
El tipo que anuncian los bancos como TIN (tipo de interés nominal) es el i de la fórmula. La TAE expresa el rendimiento efectivo de un año teniendo en cuenta la frecuencia de capitalización y, además, las comisiones y gastos del producto. Si comparas dos productos con la misma TAE, a igualdad de plazo te darán lo mismo aunque su TIN y su frecuencia sean distintos.
La calculadora trabaja con el tipo nominal y la capitalización que elijas. Si solo conoces la TAE de un producto sin comisiones, introdúcela como interés anual con capitalización anual y obtendrás el mismo resultado.
Qué tener en cuenta
- Es un cálculo antes de impuestos. Los intereses tributan en el IRPF, así que lo que recibes en la práctica es algo menor.
- No descuenta la inflación. Una rentabilidad del 5 % con una inflación del 3 % supone un crecimiento real del poder de compra bastante menor.
- El interés no siempre es fijo. En fondos o acciones la rentabilidad varía cada año y puede ser negativa; usa la calculadora como escenario, no como promesa.
- Las comisiones restan. Una comisión anual reduce el tipo efectivo y, por el mismo efecto compuesto, su impacto crece con el plazo.